Gestión responsable de los flujos de residuos.

Gestión responsable de los flujos de residuos.

Todos los días, nuestros equipos eliminan de forma segura grandes cantidades de residuos regulados.

En 2018 gestionamos más de 2 millones de toneladas de residuos en todo el mundo.

Ninguna opción de tratamiento único es óptima para todos los flujos de residuos debido a los diferentes perfiles y regulaciones.

Si bien reciclamos siempre que sea posible, los residuos sanitarios y peligrosos requieren un tratamiento especial debido al riesgo para las personas y el medio ambiente.

Todos los residuos recogidos se vuelven seguros en nuestras instalaciones de tratamiento y eliminación

Para que los residuos sean seguros, las instalaciones de tratamiento y eliminación deben:

  • Reducir la cantidad de organismos infecciosos presentes en los residuos a un nivel que proteja a los trabajadores o al público contra la infección.
  • Hacer que todos los residuos clínicos (incluidos los equipos y objetos punzantes) sean inutilizables e irreconocibles como desechos clínicos.
  • Destruir los componentes químicos de los residuos químicos o medicinales y contaminados con medicamentos.


Somos propietarios y gestionamos nuestras propias instalaciones donde los residuos especializados se tratan y eliminan mediante uno de los dos métodos principales:

  • Incineración
  • Autoclave

Incineración: permite el tratamiento de residuos mediante eliminación

  1. Los residuos se vuelcan directamente del camión al incinerador y se queman a una temperatura mínima de 850 o 1000 grados, según los tipos de desechos. Este proceso produce residuos de incinerador de cenizas y cal de aproximadamente el 10% del volumen original de residuos.
  2. La ceniza de fondo resultante y la cal residual se clasifican como materiales reciclados y son recogidos de nuestras instalaciones por contratistas aprobados para su reutilización.
  3. El vapor y el calor producidos por el proceso se utilizan para generar electricidad o en los sistemas de calefacción locales.
  4. Todos los residuos, productos finales resultantes del proceso de incineración, se envían y tratan adecuadamente a los destinos finales apropiados.

Autoclave - calentar los residuos como una forma de desinfectarlos. Una alternativa a la incineración.

Uno de los procesos para el tratamiento de residuos biopeligrosos es la autoclave.

Una autoclave es un dispositivo que esteriliza los residuos hospitalarios mediante calor húmedo bajo presión. Durante este proceso, el material contaminado se expone a una temperatura alta y en contacto con el vapor de agua, con ciclos sucesivos de compresión y descompresión para facilitar el contacto entre el vapor y los residuos. Cuando ha transcurrido suficiente tiempo, los posibles patógenos se destruyen o reducen a un nivel en el que no representan un riesgo, ya que la probabilidad de supervivencia de los microorganismos es casi nula.

Esta es una de las formas más efectivas de destruir microorganismos, a la que asociamos un paso de molienda adicional.

Fin del proceso

El final del proceso se gestiona de acuerdo con los principios de la jerarquía de gestión de residuos y la protección de la salud humana y el medio ambiente: favorece las operaciones de recuperación (transformación de residuos para servir a un propósito útil) a la eliminación (recuperación de energía, eliminación por incineración o vertedero).

Una postura ecológicamente responsable.

Aprende más sobre nuestros procesos

Puede encontrar diagramas y carteles sobre el tratamiento de residuos en nuestra sección de Recursos.